SINTOMAS DE EMBRAGUE GASTADO

¿Cómo saber que el embrague está desgastado?

Si notas los siguientes síntomas en tu coche, entonces es hora de visitar el taller para que puedan detectar si efectivamente se trata del embrague gastado.

-Ruidos: cuando el embrague está gastado suele producir distintos ruidos que puedan ser señales de que necesita una reparación de mayor o menor calibre. Por ejemplo, podemos oír un chirrido cuando pisamos el pedal o un sonido en el punto muerto.

 -Olor a quemado: cuando el embrague está roto o desgastado es habitual que comience a producir un olor a quemado. Este síntoma tiene lugar cuando el embrague no se ajusta bien y patina sobre la superficie del volante. Prueba a pisar a fondo el acelerador y si el motor sube de revoluciones sin que el coche aumente su velocidad, entonces es posible que los ferodos (forros de fibra que se colocan en las zapatas de los frenos) del disco del embrague se están desgastando. Dicha sensación de que el embrague está “patinando” también puede deberse a falta de aceite o a que el embrague ya está viejo.

 -Embrague duro: si detectas que al pisar el embrague este necesita más presión de la habitual, es posible que exista algún problema con el selector. La buena noticia es que la solución, en la mayoría de los casos, es bastante sencilla: bastará con limpiar o lubricar el selector correctamente. No obstante, hay casos en los que es necesario sustituirlo por una avería importante o simplemente por desgaste.

 -Embrague suelto: puede deberse a que en el sistema hidráulico ha entrado aire y, por tanto, ha dejado de tener un circuito cerrado por donde pueda pasar el líquido de frenos.

 -Problemas con cambios de marcha: si notas que al cambiar de marchas te cuesta mucho más mover la palanca de cambios, entonces estás ante un claro síntoma de embrague gastado o avería.

¿Cuánto cuesta cambiar el embrague gastado?

Cuando hablamos del coste que puede suponer cambiar un embrague gastado, hay varios factores que entran en juego. Por ejemplo, los coches con más potencia suelen llevar discos de embrague más grandes y costosos.

Asimismo, tendremos que tener en cuenta la calidad y material de la pieza: los embragues de bimasa, a diferencia de uno normal, son más caros puesto que llevan dos volantes de inercia en lugar de uno.

Por norma general, cambiar un embrague no baja de los 700 euros incluso en los vehículos más sencillos. De hecho, en modelos especialmente potentes, sustituir el embrague puede superar los 2.000 euros.

Buenas prácticas para alargar la vida del embrague del coche

1.    Evita dejar puesto el pie en el embrague mientras circulas. En su lugar, acostúmbrate a descansar el pie en el reposapiés.

2.    Procura no acelerar demasiado cuando haces el juego entre el embrague y el acelerador.

3.    Cuando tengas que detenerte en mitad de una cuesta, no sujetes el coche solo con el embrague. De esta forma estarías promoviendo su desgaste y podrías quemarlo.

4.    En paradas cortas y en el semáforo, lo mejor para evitar que el embrague se desgaste es poner el coche en punto muerto el tiempo que el semáforo esté en rojo.

5.    Embraga y desembraga suavemente. A medida que metas una marcha, ve soltando el pedal ligeramente.

Ante cualquier señal, lo mejor es acudir a un taller. Anticiparse puede ser la solución para evitar que los primeros síntomas se conviertan en un problema más grave.