Cuándo dar antibiótico a un bebé

Los antibióticos son un recurso muy bueno para tratar las diferentes infecciones bacterianas, nadie lo puede negar. Sin embargo, durante los primeros meses de vida del bebé, resulta más complicado detectar si el foco infeccioso es a causa de un virus o es provocado por bacterias. Por ello, los expertos recomiendan que, antes de comenzar con cualquier tratamiento, hay que asegurarse de que realmente es necesario utilizarlos. La cuestión es muy importante y es necesario recordarlo este viernes, día en el que se celebra el Día Europeo del Uso Prudente de Antibióticos.

Según The Lancet, dos tercios de los bebés nacidos entre el año 2000-2010 recibieron en algún momento antibióticos durante su primer año de vida, lo que hace que aumente la resistencia a los antibióticos desde edades muy tempranas. Para la doctora María Esther Serrano Poveda, pediatra y coordinadora del Grupo de Educación para la Salud de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), el riesgo de enfermedades aumenta cuanto menor es la edad del niño. “Se han realizado estudios sobre la probable relación del uso de antibióticos en los primeros seis meses de vida de un bebé y la aparición de problemas de salud en los años siguientes”, explica.

¿Cómo se detecta una infección bacteriana en bebés de pocos meses?

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) pidió hace dos años al Ministerio de Sanidad que se dotara a las consultas de pediatría de los centros de salud de un test para detectar cuando recetar antibióticos a los bebés en las diferentes infecciones bacterianas. Se trata de un test rápido para detectar el antígeno de estreptococo, es decir, para diferenciar una faringo-amigdalitis vírica de una que no lo es.

“Existen varios test de diagnóstico rápido (TDR) para distintos microrganismos, unos bacterianos y otros víricos, con distintos niveles de fiabilidad. La mayoría no están disponibles en Atención Primaria y se utilizan más a nivel hospitalario”, explica María Esther.

“Cada uno de ellos tiene su utilidad. Son test rápidos de hacer, poco molestos, que dan resultados rápidos en menos de 30 minutos y que se realizan en distintos tipos de muestras: moco, orina, exudado faríngeo, sangre capilar o heces”, añade..

Infecciones que necesitan antibiótico

A pesar de que los antibióticos se deben usar con precaución, el hecho es que salvan vidas. Según la OMS, la mortalidad infantil se ha reducido notablemente en los últimos años gracias a su buen uso. Algunas infecciones necesitan tratarse con antibióticos porque son causadas por bacterias y la infección solo empeoraría si no se trata con ellos. Algunos ejemplos de infecciones graves que necesitan antibióticos para los bebés menores de un año de edad son: la meningitis, neumonía, infección del torrente sanguíneo y las infecciones urinarias.

No obstante, un reciente artículo publicado en The Lancet revela que está aumentando de forma considerable el uso de los antibióticos en los últimos años. El medio informa de que, incluso, muchas de las principales compañías farmacéuticas están centrando sus investigaciones en el desarrollo de medicamentos distintos de los antibióticos para evitar el problema de los efectos secundarios.

“Los antibióticos tienen, como todos los medicamentos, sus riesgos de toxicidad y efectos secundarios. Cada infección necesita ser tratada con el antibiótico adecuado y las dosis y duración correctas. Por eso, no hay que auto-medicarse sino utilizarlos siempre bajo la prescripción del pediatra y cumplir sus indicaciones”, comenta la doctora.

Los antibióticos matan las bacterias malas y también las buenas “La flora intestinal más débil de los bebés se daña con más facilidad y esto altera la absorción de calorías y disminuye los beneficios de la lactancia materna”, aclara.

Noticia obtenida de: http://elpais.com/elpais/2016/11/18/mamas_papas/1479456876_192217.html