La parotiditis, comúnmente conocida como paperas, es una infección vírica que afecta a las glándulas salivares llamadas parótidas. Estas glándulas están situadas a ambos lados de la cara, en la parte alta y lateral del cuello. Cuando el virus de la parotiditis infecta estas glándulas, se inflaman y causan dolor, lo que puede ser bastante incómodo para el paciente. Aunque en la mayoría de los casos se trata de una enfermedad benigna, es fundamental conocer sus síntomas, tratamiento y prevención.
¿Cuáles son sus síntomas?
El periodo de incubación, es decir, el tiempo que pasa desde la exposición al virus hasta la aparición de los síntomas, es de aproximadamente 3 a 7 días, aunque puede variar según la persona. Los síntomas iniciales suelen incluir:
- Dolor y endurecimiento en la zona correspondiente a la glándula parótida, que se localiza entre el lóbulo de la oreja y la mandíbula.
- Inflamación que puede hacer que el lóbulo de la oreja se eleve.
- Dolor a la palpación, especialmente al consumir alimentos ácidos como limón o vinagre.
El aumento del tamaño de la glándula parótida alcanza su máximo volumen a los 2-3 días después de la infección. Generalmente, primero se inflama un lado y, en el transcurso de 2 días, el otro lado también puede verse afectado. Además, otros síntomas que pueden presentarse incluyen:
- Fiebre que suele ser menor a 40ºC.
- Dolor y endurecimiento de la glándula parótida.
- Cansancio y malestar general.
- Dolor de cabeza y pérdida de apetito.
- En algunos casos, puede haber inflamación en otras glándulas, como las glándulas submandibulares.
¿Cómo tratar las paperas?
No existe un tratamiento específico para las paperas, ya que la mayoría de las personas se recupera de forma espontánea en un plazo de 3 a 10 días. Sin embargo, existen algunas medidas que pueden ayudar a aliviar los síntomas y contribuir a la recuperación:
- Descansar lo suficiente para permitir que el cuerpo combata la infección.
- Tomar analgésicos que se pueden adquirir sin receta médica, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB) y el acetaminofén (Tylenol).
- Aplicar un paño frío o tibio sobre las glándulas salivales inflamadas para reducir la incomodidad.
- Si hay inflamación testicular, aplicar un paño frío o una compresa de hielo sobre los testículos.
- Beber mucho líquido para mantenerse hidratado.
- Es fundamental aislarse o aislar a los niños infectados para evitar la transmisión del virus. Se recomienda evitar el contacto con otras personas durante al menos cinco días después de que comience la hinchazón de las glándulas salivales.
Complicaciones de las paperas
El pronóstico para esta infección suele ser bueno, aunque puede haber complicaciones si se ven afectados otros órganos. Aunque es raro que la enfermedad se presente en adultos, cuando ocurre, puede ser más grave y presentar complicaciones con mayor frecuencia. Una de las complicaciones más temidas es la infertilidad masculina, que se produce en casos muy contados. La orquitis, o inflamación testicular, suele afectar a un solo testículo en la mayoría de los casos. Aunque las paperas pueden causar atrofia testicular en un tercio de los casos en los que los testículos se ven afectados, la esterilidad asociada a esta infección es excepcional.
Otras complicaciones pueden incluir:
- Meningitis: inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal.
- Encefalitis: inflamación del cerebro, que puede causar síntomas neurológicos severos.
- Pancreatitis: inflamación del páncreas, que puede provocar dolor abdominal intenso y problemas digestivos.
Prevención de las paperas
Es importante recordar que la mejor forma de prevenir las paperas es la vacunación. La vacuna MMR (sarampión, paperas y rubéola) es altamente efectiva y se recomienda administrarla en la infancia para proteger a los niños de esta infección y sus posibles complicaciones. La vacunación no solo protege al individuo vacunado, sino que también ayuda a crear inmunidad colectiva, reduciendo la propagación del virus en la comunidad.
En conclusión, las paperas son una infección vírica que, aunque generalmente benigna, puede tener complicaciones graves. Conocer sus síntomas, tratamiento y, sobre todo, la importancia de la vacunación, es clave para la prevención y el manejo adecuado de esta enfermedad. Si sospechas que tú o tu hijo podéis tener paperas, es recomendable consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.