Son muchas las personas que debajo del grifo calientan sus gargantas y convierten la ducha en el escenario de un karaoke. Pero pocas son las que saben que, además de hacer más divertido el momento del baño, cantar es beneficioso para la salud. En este artículo, exploraremos los múltiples beneficios que esta práctica puede ofrecer, tanto a nivel físico como emocional.
Según un estudio realizado en la Universidad de Frankfurt (Alemania), las personas que habían cantado liberaron endorfinas en el sistema nervioso que ayudan a sentirse más animado y enérgico. Esto provocó que aumentaran los niveles de inmunoglobulina A (que funciona como anticuerpo) y de hidrocortisona, la hormona contra el estrés. Por esta razón, comenzar el día cantando bajo la ducha es una buena opción para tener energía. Además, cantar puede ser un excelente ritual matutino que no solo prepara el cuerpo para el día, sino que también establece un estado mental positivo.
Cantar ayuda también a ejercitar los pulmones y llega a tonificar los músculos abdominales e intercostales, además de estimular la circulación, por lo que ayuda al buen funcionamiento del cerebro. El tipo de ejercicio que se realiza al cantar ayuda a combatir los ronquidos, al activar los músculos de la garganta. Al cantar, también se respira más profundo, por lo que el cuerpo recibe más oxígeno, beneficio que también ayuda a aumentar la capacidad aeróbica, una característica importante si se practican otros deportes. Por lo tanto, cantar no solo es una actividad recreativa, sino también un ejercicio que puede contribuir a una mejor salud física.
Beneficios emocionales de cantar en la ducha
Además de las ventajas fisiológicas, cantar en la ducha tiene un impacto positivo en nuestra salud mental. La música y el canto son herramientas poderosas para mejorar el estado de ánimo. Al cantar, se liberan neurotransmisores como la dopamina, que están asociados con la sensación de placer y felicidad. Esto puede ser especialmente útil en momentos de estrés o ansiedad. La práctica regular de cantar puede convertirse en una forma de meditación activa, donde la mente se despeja y se centra en el momento presente.
Ejemplos de cómo cantar mejora el estado de ánimo
- Reducción del estrés: Cantar puede ser una forma efectiva de liberar tensiones acumuladas durante el día. La combinación de la música y el acto de cantar puede actuar como un bálsamo para el alma.
- Aumento de la confianza: La práctica de cantar, incluso en la intimidad de la ducha, puede ayudar a mejorar la autoimagen y la autoestima. Al cantar, se desafían las inseguridades y se celebra la propia voz.
- Conexión social: Aunque se cante solo, la música puede evocar recuerdos y emociones que nos conectan con otros. Las canciones pueden ser un puente hacia momentos compartidos con amigos y familiares.
Fortalecimiento de la memoria a través del canto
Otra de las cosas positivas es que cantar fortalece la memoria. ¿Cómo? Es obvio que en la ducha, en el coche, o por la calle no vamos a meter ningún papel o aparato que muestre la letra de la canción. Por ello, recordar lo que dice nuestra canción favorita combate las pérdidas de memoria. Este ejercicio mental no solo mejora la retentiva, sino que también puede ser beneficioso para personas mayores que buscan mantener su agilidad mental. Además, aprender nuevas canciones puede ser un excelente ejercicio cognitivo que estimula el cerebro y mejora la plasticidad neuronal.
La acústica del baño: un aliado inesperado
Además de estas razones fisiológicas, existen otros aspectos externos que harán recapacitar a aquellos que todavía no canten en la ducha: la acústica del baño es perfecta. Esta habitación actúa como caja de resonancia en la que rebotan las ondas y la voz parece más potente. Nadie va a decir si cantas mal o bien. Por tanto, la felicidad aumentará al disfrutar cantando e interpretando las letras de las canciones. La sensación de libertad y desinhibición que se experimenta al cantar en la ducha puede ser un gran alivio para el estrés diario. Aprovechar este espacio para expresarse artísticamente puede ser una forma de autoafirmación y liberación emocional.
En conclusión, cantar en la ducha no solo es una actividad divertida, sino que también tiene múltiples beneficios para la salud física y emocional. Desde la mejora de la capacidad pulmonar hasta el fortalecimiento de la memoria y el alivio del estrés, hay muchas razones para disfrutar de este hábito. Así que la próxima vez que te encuentres bajo el agua, no dudes en soltar la voz y dejar que la música fluya. ¡Tu cuerpo y mente te lo agradecerán! Recuerda que cada nota cantada no solo es un momento de placer, sino también una inversión en tu bienestar.
Noticia obtenida de: http://www.heraldo.es/noticias/suplementos/salud/2017/03/06/cantar-ducha-bueno-para-salud-1160420-1381024.html