En el día a día, debemos proteger nuestra piel de la exposición solar. Una de las maneras más comunes es aplicando protector solar. Sin embargo, hay otras alternativas para ello, como serían los alimentos que comemos. La alimentación juega un papel crucial en la salud de nuestra piel, y ciertos alimentos pueden ayudar a reforzar nuestra defensa natural contra los daños solares. En este post, te traemos una serie de alimentos que deberías incluir en tu dieta para proteger la piel de los rayos del sol y mantenerla sana y radiante durante todo el año.
Los mejores alimentos para proteger la piel del sol
Nuestra piel es de gran importancia, su función es ser una barrera protectora del organismo interno. Una de las formas más sencillas para cuidarnos la piel es comenzar por una dieta adecuada que incluya los siguientes alimentos:
- Zanahorias: son un gran antioxidante que nos ayuda a fortalecer la dermis y reducir el impacto negativo del sol. Su alto contenido en betacaroteno se convierte en vitamina A en el organismo, lo que favorece la regeneración celular y mejora la elasticidad de la piel.
- Verduras de hoja verde: como las acelgas, el brócoli, la lechuga o el perejil. Poseen ácido fólico y vitamina E. De este modo, se puede mejorar la actividad celular y generar una especie de “protección” frente a los rayos UV del sol, además de contribuir a la hidratación de la piel. También son ricas en fibra, lo que favorece la salud digestiva.
- Pescado azul: este pescado es una gran fuente de omega 3. Sus ácidos grasos nos permiten bloquear ciertas sustancias químicas que favorecen la aparición de cáncer de piel y ayudan a mantener la piel flexible y humectada. Ejemplos de pescado azul son el salmón, la sardina y el atún.
- Frutos rojos: como los arándanos, cerezas o frambuesas. Estos frutos son ricos en antioxidantes y vitamina C, que ayudan a combatir el daño oxidativo y promueven la producción de colágeno, esencial para mantener la piel firme y joven.
- Aceite de oliva: este es uno de los alimentos principales de la dieta mediterránea y nos puede ayudar a cuidar la dermis en caso de quemaduras. Su contenido en ácidos grasos saludables y antioxidantes protege la piel de la inflamación y mejora la hidratación.
- Chocolate amargo: en caso de que el chocolate posea más de un 60% de cacao. Contiene flavonoides, un tipo de antioxidantes que ayudan a mejorar la capacidad de las células de reconstruirse ante quemaduras y a aumentar la circulación sanguínea en la piel, lo que puede contribuir a una apariencia más saludable.
- Té verde: tiene valiosas propiedades antiinflamatorias que nos ayudarán a detener la evolución de un tumor. Además, su contenido en catequinas ayuda a proteger la piel de los daños causados por los rayos UV. Beber té verde regularmente puede ser un excelente complemento para la salud de la piel.
Otros consejos para cuidar la piel del sol
Además de incluir estos alimentos en nuestra dieta, es fundamental adoptar otras medidas que complementen nuestra protección solar:
- Uso de protector solar: Asegúrate de aplicar un protector solar de amplio espectro con un SPF adecuado para tu tipo de piel, incluso en días nublados. Recuerda reaplicarlo cada dos horas, especialmente si estás nadando o sudando.
- Evitar la exposición prolongada al sol: Limita el tiempo que pasas al aire libre durante las horas pico de radiación solar, que suelen ser entre las 10 a.m. y las 4 p.m. Busca sombra siempre que sea posible.
- Hidratación: Mantén tu piel bien hidratada bebiendo suficiente agua y utilizando cremas hidratantes adecuadas para tu tipo de piel. La hidratación interna es tan importante como la externa.
- Ropa protectora: Utiliza ropa de manga larga, gafas de sol y un sombrero de ala ancha para protegerte del sol. La ropa puede ser una barrera eficaz contra la radiación UV.
- Evitar las camas de bronceado: Estas pueden dañar la piel y aumentar el riesgo de cáncer de piel. Opta por métodos más seguros para conseguir un bronceado, como los autobronceadores.
Conclusión
En definitiva, cuidar de nuestra piel es tan importante como cuidar de nuestra salud interna. Incluir alimentos ricos en antioxidantes y nutrientes esenciales en nuestra dieta puede ayudar a proteger nuestra piel de los daños del sol. No obstante, nunca debemos olvidar la importancia del protector solar y otras medidas de protección. ¡Empieza hoy mismo a cuidar tu piel desde dentro hacia afuera y disfruta de un verano saludable y radiante!