4,5 billones de colillas, la primera fuente de basura del mundo, acaban en el suelo al año

Las colillas de cigarrillos son la primera fuente de basura del mundo, con graves consecuencias para la salud y el medio ambiente.

4,5 billones de colillas, la primera fuente de basura del mundo, acaban en el suelo al año

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha lanzado una alerta sobre la grave contaminación ambiental provocada por las colillas de cigarrillos, que se consideran como el tabaquismo «de cuarta mano». Este fenómeno se ha convertido en la primera fuente de basura en el mundo, con un estimado de 4,5 billones de colillas que acaban en el suelo cada año. Estas colillas tardan entre 8 y 12 años en descomponerse, lo que plantea serios riesgos para la salud pública y el medio ambiente.

Según SEPAR, cada año se consumen aproximadamente 6 billones de cigarrillos, y en el 64% de los casos, estos residuos terminan en calles, parques, ríos, bosques o playas. José Ignacio de Granda, coordinador del Área de Tabaquismo de SEPAR, ha señalado que «estos restos contaminan más que los envases de alimentos, botellas y otros plásticos». Este tipo de contaminación es un problema creciente que afecta no solo a la salud de las personas, sino también a la biodiversidad de nuestro planeta.

El impacto del tabaquismo de cuarta mano

El concepto de tabaquismo «de cuarta mano» se refiere a los efectos nocivos que tienen las colillas en el medio ambiente. Este tipo de contaminación se suma a los efectos del consumo directo de tabaco (primera mano), el tabaquismo pasivo (segunda mano) y los residuos que el humo del tabaco deja en las superficies donde se ha fumado (tercera mano). Los filtros de las boquillas de los cigarrillos acumulan una serie de componentes nocivos del tabaco, que se liberan al entrar en contacto con el agua, lo que representa una grave amenaza para la biodiversidad.

Componentes tóxicos y su degradación

En los últimos 50 años, casi todos los cigarrillos vendidos contienen un filtro de acetato de celulosa, un material que es fotodegradable pero no biodegradable. Aunque los rayos ultravioleta del sol pueden romper el filtro en pequeñas piezas, el material original nunca desaparece completamente. En condiciones ideales, las colillas pueden perder un 37,8% de su masa inicial tras dos años de degradación, pero se estima que pueden tardar entre 8 y 12 años en descomponerse totalmente. Este proceso de degradación es preocupante, ya que los filtros de las colillas están diseñados para acumular sustancias químicas nocivas que, al descomponerse, se liberan en el medio ambiente.

Consecuencias para el medio ambiente

Cuando las colillas llegan a ríos y mares, desprenden sustancias tóxicas que pueden afectar gravemente a la vida acuática. Esto puede alterar la cadena alimentaria y poner en riesgo a diversas especies. La contaminación por colillas no solo afecta a la fauna, sino que también puede tener repercusiones en la salud humana, ya que los contaminantes pueden ingresar en nuestro suministro de agua y, eventualmente, en nuestra alimentación. Además, se ha documentado que los peces y otros organismos acuáticos pueden ingerir estos contaminantes, lo que puede tener efectos en la salud de los consumidores humanos que consumen estos productos del mar.

Medidas a tomar

Ante esta situación alarmante, SEPAR ha instado a las autoridades sanitarias a tomar medidas efectivas para combatir este problema. Algunos países, como Australia y Nueva Zelanda, han implementado papeleras específicas para colillas, mientras que ciudades como París han establecido multas para quienes tiran colillas al suelo. Además, se propone que la industria tabaquera esté obligada a informar sobre los efectos nocivos de arrojar colillas al suelo y a desarrollar filtros biodegradables, aunque esta última idea aún no ha sido bien aceptada por los consumidores. También se sugiere la creación de campañas de concienciación para educar a la población sobre la importancia de desechar correctamente las colillas y fomentar la responsabilidad ambiental.

Conclusión

La contaminación por colillas de cigarrillos es un problema que no podemos ignorar. Se requiere un esfuerzo conjunto entre los gobiernos, la industria del tabaco y la sociedad para abordar esta crisis ambiental. La concienciación sobre el impacto del tabaquismo de cuarta mano es crucial para proteger nuestro entorno y la salud pública. Es fundamental que cada uno de nosotros tome responsabilidad en la gestión de nuestros residuos, y que se promuevan alternativas más sostenibles en la industria del tabaco. Desde Tu Póliza de Salud, os animamos a reflexionar sobre estos temas y a participar en iniciativas que busquen un mundo más limpio y saludable. Recordad que cada pequeña acción cuenta y que juntos podemos marcar la diferencia en la lucha contra la contaminación.